Esta religiosa del Prado falleció el martes 8 de agosto a la edad 83 años. Sus funerales serán el jueves 10 de agosto, a las 11:00 horas, en la capilla San José de Maipú, Región Metropolitana.
La Hermana Petronila Adasme Soto, era de origen talquino, nació el 17 de octubre de 1939, su vocación surgió en el movimiento de acción católica. En el año 1961 junto a cuatro jóvenes fue parte de una gran aventura al decidir ingresar en una congregación francesa llamada “Hermanas del Prado”, esta congregación respondía a sus búsquedas de vivir de manera sencilla y cerca de los más pobres.
Toda su formación fue en Lyon, Francia, y después de hacer su Primera Profesión Religiosa regresó a Chile el 17 de abril de 1965, junto a tres hermanas francesas para fundar la primera comunidad de Hermanas del Prado en la Parroquia Santa Teresita de Talca.
Después vendrían otras fundaciones de comunidades donde fue enviada: Santa Rosa de Lontué, La Nueva Matucana en Santiago, El Barrero y el Rodeo en Huechuraba, Población El Roble en Chillán, Pelarco en la Diócesis de Talca y Vista Alegre en Vallenar; y por último formó parte de la comunidad de hermanas mayores de Maipú.
Su vida pastoral fue muy diversa según las necesidades de la parroquia donde servía, pero la pastoral carcelaria en la Diócesis de Copiapó asistiendo espiritualmente a quienes estaban privados de libertad le marcó profundamente y se entregó con todo el corazón a estas personas y a sus familias. Ahí Pety fue, como lo dice el Evangelio, esa luz que se pone en el candelero y alumbra a todos. Así esparció el calor del Espíritu y de la alegría a todos a quienes compartieron con ella.
Toda su vida quiso ser reflejo de su amor profundo al Señor, a la Iglesia y a los pobres. Su opción de vida de seguir a Jesucristo más de cerca y asemejarse a él lo más posible determinó su vida.
Fuente: Hermanas del Prado