El viernes 18 de agosto, se celebró esta Eucaristía en la parroquia San Agustín de Talca, para conmemorar el legado de nuestro santo chileno y seguir impulsando el hermoso servicio de la Pastoral Social en nuestra diócesis.
La Eucaristía inició a las 12:00 horas, fue presidida por el padre Luis Alarcón, Vicario de Pastoral Social y contó con la presencia de la Pastoral de Movilidad Humana, la Pastoral Carcelaria, El Hogar de Cristo, entre otras instancias.
Realizadas las lecturas del día, el Vicario expresó en su homilía que “hoy celebramos a un hombre excepcional que nace al principio del siglo XX, y que de manera providencial la historia lo ha ido haciendo encontrarse con el Señor y en situaciones que son tremendamente dolorosas”.
“El padre Hurtado sabía sobreponerse ante esas situaciones y a descubrir que hay algo que el Señor tiene para mí, el parte con esa premisa que descubre cuando entra a los Jesuitas, que ‘Dios todo lo ha hecho bien’, que lo único que Dios hace es amar, entonces él inicia un camino de santidad, un camino en el cual todos estamos invitados”, agregó el padre Luis.
De igual forma, el sacerdote hizo una invitación a escuchar el tiempo donde vivimos, a escuchar a Dios para poder descubrir cuáles son los caminos.
“Lo único que importa en definitiva es saber que estamos respondiendo al querer de Dios, igual como lo ha hecho San Alberto Hurtado (…) él fue capaz de responder las voces de Dios que hablaban en su tiempo, obras que perduran hasta hoy, como signo de la presencia de alguien que supo escuchar a Dios”.
El padre Luis Alarcón, finalizó sus palabras también invitando a cuidar la casa común, a conocer y vivir la economía circular para proteger nuestros recursos, y además ser conscientes del testimonio que damos el cual podrá hacer que ese fuego de San Alberto encienda otros fuegos para que podamos ser esa comunidad de hombres y mujeres santos por esa decisión de vivir como Jesús nos invita.
Al momento del ofertorio, se presentó la bandera de Chile y también una imagen en tamaño real de San Alberto Hurtado, así como el pan y el vino. El mes de la Solidaridad culminará el 31 de agosto con la misa en la iglesia La Merced de Curicó, que presidirá el obispo Galo Fernández.