El jueves 31 de agosto a las 11:30 horas inició esta misa por el Mes de la Solidaridad en la iglesia La Merced de Curicó, la cual estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Talca, el padre Galo Fernández.
Con la presencia de colegios y diversas instancias que conforman la Pastoral Social de nuestra diócesis en Curicó, se realizaron las lecturas del día y posteriormente nuestro pastor diocesano se dirigió a los presentes, aseverando que en todo el mes de agosto se recuerda la figura y el legado de San Alberto Hurtado.
“Alberto Hurtado es una figura riquísima, muy atrayente y ciertamente el rasgo predominante de su historia de fe es que entendió que la fe lo conducía a ponerse al servicio de los demás, comprendió algo esencial del evangelio y es que a Dios no se le sirve mirando al cielo, sino que mirando al pobre. Lo resume de una manera brillante ‘el pobre es Cristo’, y una auténtica vida de fe es una vida entregada al servicio de todos, pero especialmente de los más pobres”.
De igual forma, Mons. Fernández recordó a las familias afectadas por las inundaciones en este mes: “Este año nos ha tocado un mes de agosto cruzado por desastres naturales, dos inundaciones fuertes, gravísimas, que ha dejado una cantidad enorme de familias gravemente afectadas, en nuestro entorno, aquí cerca en Curicó y también en la ribera del Mataquito, especialmente en Licantén. Y eso nos ha obligado a vivir un mes de la solidaridad abocado a hacer nuestra la dificultad de ellos”.
“Solidaridad viene de sólido y es cuando comprendemos que somos todos parte de un mismo cuerpo y si le pasa algo a alguien, me pasa a mí, y por lo mismo intento reaccionar como me gustaría que los demás reaccionaran si fuera yo el afectado, esa es la premisa preciosa del evangelio que nos ayuda a vivir en verdadera comunión”.
Para finalizar, el obispo agradeció la generosa ayuda y colaboración de las personas en estos tiempos difíciles para tantas familias e invitó también a cuidar la casa común, cuidar el medio ambiente de manera respetuosa, siguiendo camino de Alberto Hurtado, el camino de Jesús.
En el momento del ofertorio, los colegios de Curicó hicieron entrega de alimentos y útiles de aseo para seguir ayudando a las familias afectadas por las inundaciones, y también una pequeña huerta familiar como signo del consumo responsable.
Tras un momento de Adoración al Santísimo Sacramento, con la bendición se concluyó esta celebración Eucarística por el Mes de la Solidaridad.