Desde el lunes 8 hasta el domingo 14 de enero, 18 jóvenes de la parroquia San Alberto Hurtado de Talca se encuentran misionando en esta comunidad rural de nuestro territorio diocesano.
Alejandra Medina, catequista y encargada del grupo misionero, aseveró que esta iniciativa surgió por la necesidad de mostrarle a los jóvenes cómo es misionar, ya que para muchos de ellos es la primera vez que lo hacen.
“La iniciativa comenzó con la necesidad de que queríamos contarles a los jóvenes lo que era misionar, entonces el padre Carlos Campos (párroco de San Alberto Hurtado) se puso de acuerdo con el padre Christian Avendaño (párroco de Gualleco) para visitar esta comunidad, y él muy contento, dijo que sí que podríamos hacerlo y desde ahí comenzamos a incentivar a los jóvenes, los invitamos en la Eucaristía, los llevamos a promocionar la actividad y se fueron sumando de a poco y finalmente vinieron 18 jóvenes”.
Sobre las actividades, la joven coordinadora menciona que han estado visitando algunas familias, y realizando actividades con los niños y adolescentes de la localidad.
“Principalmente las actividades en la mañana consisten en hacer la oración, también tenemos momentos de formación, porque coincide que muchos de estos jóvenes no han misionado nunca, entonces es su primera experiencia y es importante formarlos en ese sentido. Después hacemos más actividades comunitarias y en la tarde salimos a misionar, a visitar las casas de las personas que nos quieren recibir, es un pueblo que es muy acogedor, entonces no hemos tenido ningún inconveniente”.
“Durante la semana pretendemos hacer procesión con el Santísimo, también queremos hacer una procesión al cementerio para rezar por las almas del purgatorio y todos los días hay rosario a las 07:30 y la misa a las 08:00 horas, y los talleres que son a las 16:00 horas para niños y para adultos”.
Los misioneros visitan aproximadamente 12 familias durante las tardes, y para hacerlo se dividen en parejas o tríos. Alejandra Medina, espera que esta experiencia sea para ellos el inicio de algo más grande.
“Ha sido un lindo desafío, porque son muchos jóvenes que misionan por primera vez, esto es una prueba, es un intento, pero gracias a Dios ha resultado bastante bien y lo que esperamos con el padre Carlos es que esta experiencia pueda sembrar en ellos las ganas de seguir misionando, de seguir participando en más actividades ya sea en la parroquia o en su vida diaria”.
A este grupo de misioneros también se unieron las hermanas ICAS, Andrea Avendaño y Georgina Cruz, así como también dos asesoras adultas (mamás) que ayudan con el tema de la cocina.
Para culminar esta semana de misiones, los jóvenes realizarán un compartir junto a la comunidad en la misa del domingo 14 de enero, la cual estará presidida por su párroco el padre Cristian Avendaño.