El P. Juan Carlos Arancibia, director del departamento de Liturgia, ha querido compartir un texto motivador para el tiempo de Adviento que estamos viviendo, en miras a la llegada del Salvador.
Existen muchos medios que nos ayudan a vivir mejor el Adviento y a prepararnos para el Nacimiento de Jesús en Navidad. Algunos de los más importantes son:
a. Con la oración:
Sobre todo este tiempo es una buena ocasión para acudir con mayor frecuencia a la oración personal, comunitaria y también en familia. Es en la oración donde nos encontramos con ese Dios que ha venido a salvarnos del pecado.
b. Acudiendo al sacramento de la Reconciliación y de la Eucaristía:
En este tiempo de Adviento también se hace oportuno que nos acerquemos con un corazón verdaderamente arrepentido al Sacramento de la Reconciliación, confesando nuestros pecados con el sacerdote quien nos perdona en nombre de Cristo y nos reconcilia, disponiendo nuestro corazón para recibir al Señor Jesús en la Eucaristía, fuente de Vida y Amor.
c. Con la lectura de la Biblia:
Especialmente de los primeros capítulos de los Evangelios que nos narran cómo fue históricamente el nacimiento del Niño Dios, o la lectura de las profecías del Antiguo Testamento sobre la llegada del Mesías.
d. Con la caridad:
El Adviento nos invita a que seamos más generosos y solidarios con nuestros familiares y amigos, en el barrio, en el trabajo, en los estudios, en la calle, en general en todo, por cualquier lugar donde nos encontremos. Así como Dios se ha solidarizado con nosotros al enviarnos a su Único Hijo para reconciliarnos, así nosotros también estamos llamados a vivir ese mismo Amor.
e. Tiempo de María:
El Adviento es también un tiempo para crecer en nuestro amor de hijos a la Madre de Dios. Con la mirada en los acontecimientos de la Anunciación-Encarnación, de la visitación a la prima Isabel, del peregrinaje hacia Belén, descubriremos cómo es que Santa María nos guía y educa en la entrega generosa a Dios y a los demás hermanos.