La ceremonia realizada a las 10:00 horas en la Catedral de Talca el miércoles 25 de marzo, reunió a instituciones educativas católicas en una jornada marcada por la fe, los signos de paz y el llamado a una formación integral.
La celebración congregó a equipos directivos, docentes y estudiantes de distintos establecimientos educacionales de la diócesis. Tras el canto inicial, se entonó el Himno Nacional, dando paso a las palabras de bienvenida del Vicario de Educación, padre Carlos Letelier.
Seguidamente se invitó al director del Centro Educacional Luis Rutten, Héctor Rojas Poblete, en representación de los directores para dirigir un mensaje especialmente a los estudiantes: “Queridos y queridas estudiantes me dirijo a ustedes con profunda esperanza y confianza, reconociendo en cada uno una presencia valiosa para nuestras comunidades educativas, para la Iglesia y para toda nuestra sociedad. Ustedes, queridos jóvenes, son mucho más que el futuro. Son el presente vivo de nuestras comunidades, en sus sueños, en su creatividad, en sus preguntas y en su búsqueda sincera de sentido se manifiesta una fuerza transformadora que tiene la capacidad de renovar el mundo”.
La ceremonia continuó con la presentación de signos significativos, entre ellos el logo del centenario de la diócesis junto a los emblemas de los colegios participantes, como expresión de unidad y compromiso educativo. Posteriormente, estudiantes de distintos establecimientos ingresaron con palomas y cintas con mensajes, símbolo del deseo de paz para las comunidades.
La paz que nace del corazón
Luego de la lectura del Evangelio del día, el obispo de Talca, monseñor Galo Fernández, realizó una reflexión invitando a vivir este nuevo año con confianza.
“Un nuevo año siempre despierta expectativas, desafíos, también temores y esperanzas. El futuro está cargado de incertidumbre, pero también de anhelos, y por eso es tan importante ponernos en las manos del Señor e invocar el regalo de su compañía. No se turbe el corazón ni tengan miedo, porque Él camina con nosotros. Vivimos en un mundo marcado por distintas formas de violencia, no solo las guerras, sino también en nuestras relaciones cotidianas, pero el Señor nos ofrece un camino de paz, una paz que nace en el corazón y que nos permite enfrentar las dificultades con confianza, sabiendo que no estamos solos”.
La jornada también incluyó un momento artístico, con la presentación del taller de danza del Liceo Santa Marta, destacando los talentos presentes en las comunidades educativas.
Uno de los momentos más significativos fue la bendición de los lápices, símbolo del aprendizaje y de los sueños de cada estudiante, los cuales fueron presentados ante el altar y bendecidos por el obispo, quien luego recorrió la asamblea bendiciendo a los presentes.
Formando personas y comunidad
Más adelante, la coordinadora de pastoral educacional, Daniela Quintana, dirigió unas palabras enfocadas en el rol formativo de los colegios: “Como colegios católicos estamos llamados a formar personas, acompañar vidas y educar el corazón. La pastoral no puede ser un complemento, es parte esencial de nuestra identidad. Hoy nuestros estudiantes necesitan más que nunca espacios de sentido, de escucha y de encuentro con Dios y con los demás. Por eso es fundamental el compromiso de las autoridades, para generar espacios reales, integrar la fe en la vida cotidiana del colegio y hacer de nuestras comunidades lugares donde la pastoral no sea solo una actividad, sino un proceso que realmente transforme la vida de nuestros estudiantes y de toda la comunidad educativa”.
Durante este momento, representantes de cada establecimiento participaron en un signo concreto de compromiso, encendiendo velas como expresión de su apoyo a la vida pastoral.
La celebración continuó con la presentación de la orquesta estudiantil del Liceo Santa Marta, para luego dar paso a la bendición final, donde se encomendó a Dios el año que comienza, con sus desafíos, aprendizajes y sueños. Los jóvenes pudieron realizar un compartir en el patio de la catedral para así concluir esta celebración.
Bendición en Curicó
Delegaciones de los diversos colegios de Curicó se dieron cita el martes 24 de marzo en el Colegio Nuestra Señora del Carmen, para recibir la bendición de parte del obispo Galo Fernández quien los instó a seguir el ejemplo del Buen Samaritano, de la importancia de aprender a ayudar al prójimo aquí ahora y no en un plan de futuro.
Compartieron café y torta, y cada delegación recibió de parte del Colegio, el obsequio de una imagen de la Virgen del Carmen pintada por estudiantes y personal del establecimiento.