La comunidad parroquial celebró la Eucaristía el miércoles 9 de marzo para encontrarse y dar gracias a Dios por los trabajos realizados.
En diciembre de 2015 comenzaron los trabajos de refacción de la sede de la parroquia Sagrada Familia de Talca, cuyo templo se emplaza en 23 Oriente con 2 Norte. Hasta la fecha están casi terminadas unas salas de reunión las que se ocuparán prontamente.
La misa de acción de gracias fue presidida por el obispo de Talca, Mons. Horacio Valenzuela Abarca, y concelebrada por el párroco de Sagrada familia, padre José Ignacio Fernández Saldías, y por el padre Jaime Echeverría A., vicario parroquial. Se dieron cita en la celebración los integrantes del Consejo Pastoral, Consejo Económico, trabajadores del inmueble y profesionales de la constructora Sylco a cargo de las obras.
Durante la homilía monseñor Valenzuela destacó que “una parroquia es para que el amor de Dios se haga presente y todos los hijos tengan derecho a pensar que Dios nos los ha olvidado. Cuando estuve enfermo alguien me visitó, cuando estuve falto de fe alguien me habló de Dios, cuando paso por la parroquia me sentí acompañado porque en ella está el Señor”.
“La parroquia es un signo del amor de Dios, que es como el amor de la madre que no nos abandona, que se queda aquí con nosotros para cuidarnos para siempre. Por eso estamos agradecidos de Dios porque nos hace posible participar en un hecho tan trascendente: edificar un lugar para que la gente venga a encontrarse con Dios”, recalcó nuestro pastor.
Con mucha alegría se desarrolló esta Eucaristía que sirvió como ocasión de encuentro para todos los que toman parte en la reconstrucción de la parroquia, junto a los integrantes de la comunidad parroquial.
Hay que destacar que durante estos tres meses de trabajo la Misa dominical se ha celebrado en la sede vecinal de Villa Tabunco. En tanto, después de Semana Santa la oficinal parroquial volverá a atender en el templo parroquial.