Entre el 29 de febrero y el 4 de marzo se desarrolló el retiro anual del clero de la Diócesis de Talca en la casa de ejercicios San Alberto Hurtado, ubicada en el sector cordillerano de Vilches.
“Todos los años se vive este retiro y es un momento importante para nosotros como sacerdotes, para comenzar el año ante el Señor rezando juntos unos por otros. Nos ayudó bastante estar frente a Él antes de comenzar este año pastoral”, sostuvo quien en esta oportunidad fuera coordinador logístico del retiro, padre Patricio Espinoza.
Quien los acompañó en esta instancia de reflexión fue la hermana Maggie Loaiza, religiosa de la Congregación de María, quien trató temas como el estar frente a Dios y la Misericordia, “todo esto desde el pensamiento de una mujer, eso fue bastante interesante. Es la primera vez que una religiosa nos da un retiro, fue una muy linda experiencia”, sostuvo.
Finalmente el padre Patricio Espinoza señaló que los retiros son simplemente para abrir el espíritu al Señor.