Con la presencia de numerosas delegaciones provenientes de todo Chile, y algunas de Argentina, el 19 de marzo se realizó la celebración eucarística de bendición del Santuario “Tierra Escogida”, del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, en Talca.
El recinto se encuentra ubicado en el kilómetro 4,5, sector La Obra, camino a San Clemente, lugar al cual llegó el Obispo de la Diócesis de Talca, Monseñor Horacio Valenzuela, para presidir la ceremonia, que estuvo llena de signos y momentos de alegría entre hermanos.
La historia de la familia de Schoenstatt en la capital regional comenzó el 1990, desde aquellos años hasta ahora la comunión de sus miembros les ha permitido crecer y construir este espacio de oración y encuentro.
Corazones ardientes de Cristo
“Hoy creo que, de verdad, se siente que el cielo toca este lugar, que realmente se siente y se respira el cielo (…) como todos saben, el fundamento de este santuario y lo que hemos querido conquistar es las tinajas de las Bodas de Caná”, expresó la coordinadora de este Movimiento Apostólico, Isabel Murillo.
Ella dijo esto pues, en el lugar, reunieron alrededor de 6 tinajas llenas de vino de misa hecho localmente, el cual será repartido entre diferentes parroquias.
“Este es un día de gracia, el cielo está tocando la tierra en este lugar (…) son casi 25 años de historia y hoy decimos que es un sueño hecho realidad, la emoción por dentro es impresionante. Ella (la Virgen) quiere reinar en Talca y regalar todas las gracias del Santuario, acogernos con el amor de Madre, transformarnos y enviarnos a este mundo que tanto necesita corazones ardientes de Cristo”, agregó el también coordinador del Movimiento Apostólico, Alejandro Silva.
La Casa de María
El Obispo de la Diócesis de Talca, Monseñor Horacio Valenzuela, dio la bienvenida a los asistentes a aquella, la nueva casa de la familia de Schoenstatt y agradeció a quienes fueron artífices de todo esto, así como también a quienes les ayudaron, por su esfuerzo y por su tesón, por su espíritu de fe.
“Queremos agradecer al Señor el florecimiento de los movimientos apostólicos (…) eso celebramos también. Los movimientos apostólicos y las nuevas comunidades, bien sabemos, son canales donde fluye esa corriente renovadora del Espíritu Santo, que riega los tiempos nuevos para que siempre vuelvan a florecer”, comentó nuestro Pastor.
Continuó diciendo que los movimientos existen para encontrar a Jesús y en Jesús la fuente de todo aquello que hace grande la vida. Además, señaló que la Divina Providencia ha querido regalar al Movimiento Apostólico de Schoenstatt este Santuario, el cual será la Casa de María, una tienda de peregrinos, un taller del amor encarnado.