Con una íntima y emotiva Eucaristía se realizó la bendición del oratorio ubicado en la residencia de la Congregación de las Hermanas del Buen Pastor, en Talca.
La ceremonia fue presidida por el obispo Talca, Monseñor Horacio Valenzuela Abarca y contó con la presencia de representantes de las agrupaciones con las cuales estas religiosas trabajan, además de las hermanas de la Comunidad María del Camino.
En su homilía, nuestro pastor destacó el gran valor que ese espacio tiene tanto para las religiosas, como para quienes activamente participan de las actividades en dicha residencia, señalando que el Señor quiere que todos sus hijos se sientan queridos y acogidos. Enfatizó a su vez el trabajo que la congregación presta a los migrantes e inmigrantes que llegan al país.
“Al menos podemos dormir tranquilos sabiendo que en la ciudad de Talca hay un lugar donde, si una persona se siente afligida, desvalida, abusada, explotada o amenazada, se puede sentir seguro y eso se dice fácil, pero experimentarlo, yo creo que es una bendición muy grande de Dios ¡Como quisiéramos al estar afligidos llegar a un lugar seguro!”, explicó.
Sin razas ni religiones
El obispo de la Diócesis de Talca dijo que aquel oratorio será el corazón de la residencia de las hermanas, en donde Jesús permanecerá vivo en el Sagrario y en el Pan de la Vida. Dijo también que el único requisito para ingresar ahí es necesitar de la presencia de Cristo en el corazón, sin importar razas ni religiones.
La hermana Sonia Salas, miembro de la Congregación de las Hermanas del Buen Pastor, señaló que ellas llegaron en enero de este año hasta ese lugar, siendo el oratorio un importante punto de encuentro para ellas y las personas con las cuales trabajan.
“En nuestra comunidad, como religiosas, necesitamos tener un espacio de oración, por eso preparamos este espacio como un oratorio (…) está dentro de nuestra comunidad religiosa, pero también aquí llegan todas las personas que asisten a nuestra casa, sobre todo cuando están viviendo momentos muy difíciles ellos quieren tener un espacio donde estar solos para rezar, para llorar, ese espacio es nuestro oratorio”, concluyó.
La ceremonia finalizó con la bendición del oratorio y con un alegre compartir entre los asistentes. El oratorio se encuentra ubicado en calle 1 Sur #246, entre 6 y 7 Poniente.