Con una Eucaristía celebrada en la capilla del Hospital Regional de Talca, en la mañana del miércoles 20 de abril, la Pastoral de Salud de nuestra Diócesis dio el puntapié inicial a sus actividades para el presente año.
A la Misa fueron invitados todos los grupos de voluntariados católicos que prestan servicio en el principal recinto asistencial maulino.
El encargado de la Pastoral de Salud, padre Luciano Arriagada Vergara presidió la Eucaristía. “Con esta Misa quisimos también fortalecer la unidad de los distintos voluntariados, todo ellos celebrando la fe por medio de esta acción de gracias”.
Y agregó: “En la ocasión se hizo un llamado a valorar mucho este regalo del servicio que el Señor les hace. Es verdad que ellos los van descubriendo pero es Dios quien pone en sus corazones esta inquietud de querer servir. Esto para el hospital es un gran apoyo y alegría, esto último fue expresado por el propio director del recinto, doctor Alfredo Donoso, en una carta que nos dirigió en que describió que la presencia del voluntariado es signo de alegría”.
El mejor remedio
“Además el voluntariado aporta lo que los remedios no entregan. Aportan la cercanía, el cuidado, la palabra, los gestos, la escucha; y esos medicamentos ayudan mucho más que la aspirina, el paracetamol o el tramadol que le dan a un enfermo. Este el tercer año en que hacemos esta Eucaristía y por primera vez fue en la capilla del hospital. Y esto también es un signo muy valioso porque es la única construcción del antiguo edificio, por lo que hay mucha historia e identidad”, recalcó el padre Luciano.
Por último el sacerdote valoró el servicio del voluntariado católico presente en el Hospital de Talca.
“Cuando uno descubre una vocación es porque Dios ya la ha puesto en el corazón de cada persona. Cada uno responde pero es el Señor quien va suscitando los carismas y dones. Hay que fortalecer mucho el sentirse elegidos por Dios y llamados por él. El evangelio nos recuerda que Cristo siempre mantuvo unidad con Dios, y los voluntarios e integrantes de la Pastoral de la salud también tenemos que mantenernos unidos al Padre, para no creer que esto es un proyecto de personas en específico, sino que es dios quien suscita en el corazón de cada hombre y mujer este deseo de poder servir a los hermanos”, terminó diciendo el padre Luciano Arriagada.