Fue una instancia de mucha alegría. Los fieles de la parroquia Los Doce Apóstoles se dieron cita ahí el pasado domingo 24 de abril para vivir un momento muy especial, un instante significativo en las vidas de Luis Poblete Navarro y José Manuel Vallejos Candia. Ese día estos dos hombres fueron enviados como ministros a la comunidad parroquial, siendo acompañados por familiares y amigos.
Primeramente se leyó el decreto que determinaba que, tras haber aprobado el periodo de formación de ministros, a ambos se les envía a realizar labores pastorales durante tres años. El rostro de Luis y José Manuel denotaba tranquilidad, comenzaban a seguir un camino trazado por su vocación de servir a otros.
Posteriormente el Vicario Pastoral de nuestra Diócesis y párroco de Los Doce Apóstoles, Felipe Egaña Baraona, los presentó ante quienes se encontraban en el templo.
“Por todo lo que he escuchado, y lo que yo mismo conozco, tenemos una certeza y seguridad de que ellos están disponibles para que el Señor en ellos haga su obra en este ministerio”, subrayó el padre Felipe.
La extensión del Reino de Dios
La Eucaristía, en la cual se desarrolló este envío, estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Talca, Monseñor Horacio Valenzuela Abarca, ante él también fueron presentados estos dos nuevos ministros que tanto bien le harán a la comunidad.
Nuestro Pastor dijo que era un día precioso para la Iglesia, pues esta se enriquecía con la mayor participación de fieles laicos en la vida y misión de ella.
“Cada día más el Espíritu Santo está trabajando en el alma de mucha gente para que nos incorporemos todos a trabajar en serio por la extensión del Reino de Dios, por la predicación del Evangelio de Jesucristo, de modo que el agua de Cristo no deje de llegar a ningún pedacito de tierra, porque todas las tierras a las cuales no llega Cristo no pueden producir nuevos frutos”, sostuvo Monseñor Horacio Valenzuela.
Luego de eso, el obispo hizo entrega del alba a cada uno de ellos señalándoles que recuerden que en el bautismo fueron revestidos de Jesucristo en hombre nuevo. Los dos se revistieron junto a sus esposas, quienes sin duda serán también fieles compañeras en este camino que se inicia. A su vez les fue entregado un libro de la Sagrada Escritura, para que en ella conozcan más a Jesucristo y dialoguen con él, que transmitan la Palabra más con la vida que con el hablar. Todo esto fue cerrado con la entrega del porta viático, agregando nuestro Pastor la importancia de que estos hombres lleven la Santa Comunión, especialmente a los enfermos.