Bajo el lema: “Pensar a dónde voy, y a qué”, se desarrollaron los Ejercicios Espirituales para Jóvenes en la Diócesis de Talca.
En este encuentro participaron alrededor de 13 jóvenes entre el 29 de abril y el 1 de mayo, siendo esta una experiencia que se realizará durante el 2016 en distintas ciudades del país teniendo como elementos preponderantes la reflexión y el silencio.
La casa de ejercicios Regina Pacis fue el lugar escogido para llevar a cabo esta experiencia de Dios, la cual está basada en lo vivido por San Ignacio de Loyola en su proceso de encuentro con el Señor y conversión.
El responsable diocesano de la Pastoral Juvenil, padre José Ignacio Fernández, destacó la entrega que los participantes de estos ejercicios tuvieron al momento de darlos por iniciados.
“Ha sido admirable que les invitamos a tener un tiempo de silencio para encontrarse con Él y lo han hecho con mucha delicadeza con el Señor, por un tema de fidelidad con Él. Ha sido bonito verlos entrar en una dinámica que, uno se imagina, para un joven de hoy debe ser difícil y quizás no es tan difícil pues puede ser una experiencia de gusto para ellos, por lo que he visto porque no hemos tenido que llamarles la atención como a los niños, son casi todos chiquillos de más de 20 años”, manifestó.
Para acceder a este retiro los jóvenes se prepararon con una entrevista y, además, siete días antes realizaron un ejercicio para llegar a lograr lo que se vivió aquellos días de encuentro con Dios, transformándose esta vivencia en algo enriquecedor para cada uno de los participantes.
Encuentro con Jesús
Durante el encuentro estuvieron acompañados por el padre José Ignacio Fernández, por el padre Marlo Beltrán y por el sacerdote jesuita Francisco Jiménez, quien destacó la predisposición de los jóvenes a actividades como estas.
“El objetivo es poder tener una experiencia de encuentro con Jesús desde la interioridad. Muchos de nosotros en la Iglesia nos encontramos con Jesús en las actividades, en la acción, en las actividades pastorales, en los sacramentos, en las actividades solidarias y es un vehículo muy poderoso para encontrarse con Dios, en la relación con los otros, pero a veces nos falta interioridad ya que la vida es súper intensa”, expresó el padre Francisco Jiménez.
Los momentos de intimidad con Dios se hacen pocos teniendo tantos estímulos como internet o los celulares, y actividades de este tipo ayudan a que la cercanía con el Señor sea más profunda y fructífera, por ello esto es bien recibido por quienes lo viven ya que les significa detenerse en medio de la inmediatez y el individualismo con el cual debemos convivir como sociedad.
De los 13 jóvenes que participaron, dos pertenecen a la Diócesis de Linares. Con esta experiencia como base, los organizadores de estos Ejercicios Espirituales para Jóvenes esperan repetirlos con una mayor cantidad de participantes.