El martes 3 de mayo se desarrolló en la parroquia El Sagrario de Talca la celebración de unción de los enfermos, la cual fue presidida por el Vicario General de la Diócesis, padre Mario Molina Guaita.
Durante esta liturgia, el presbítero hizo una reflexión en torno a la lectura del Evangelio, específicamente Mateo 8 5-13 en la cual se hace referencia a la fe del centurión, que pide al Señor, en su entrada a Cafarnaúm, que sanara a uno de sus criados, que “está postrado en casa, paralítico, y sufre terribles dolores”.
“Muestra este gesto tan bonito de fe que asombra a Jesús. Basta con que tú lo quieras, Señor y lo digas. El centurión mandaba a 100 soldados, si él daba una orden se cumplía, pero para él si Jesús decía que sanara su criado, se sanaba. Jesús se asombra”, manifestó el padre Mario Molina.
Seguidamente a eso, el párroco de El Sagrario, dijo que el significado de este sacramento ha ido cambiando conforme pasan los años.
“Este sacramento, esta bendición que la Iglesia considera uno de los siete sacramentos, se hace para pedirle la salud al Señor”, expresó.
Posterior es esto el padre Mario Molina impartió el sacramento de la Unción de los Enfermos a las personas que se encontraban presentes en la celebración, en su mayoría adultos mayores, todas ellas aquejadas de alguna enfermedad para solicitar al Señor una mejoría en su salud y bienestar.