Alegre y festiva se vivió la espera de la venida del Espíritu Santo en el Centro Educativos Salesianos Talca, que partió con un show artístico de música cristiana, y donde el padre Pedro Pablo Cuello, director del CEST, se mostró muy contento porque muchos jóvenes quieren tomar la vida en serio como la tomaron los apóstoles de Jesús.
“Fíjense que los primeros discípulos tenían miedo, uno lo negó, otro lo entregó, y los demás se escondieron, pero gracias al Espíritu Santo, a los dones que el Señor Jesús nos dejó, los apóstoles perdieron el miedo y salieron a predicar la buena nueva, y fundaron la Iglesia que se ha mantenido por más de 2000 años”, explicó.
El sacerdote recalcó que el Espíritu Santo es importante porque es la “fuerza de Dios para ser mejor, la fuerza de Dios para construir la Iglesia, esta Iglesia que somos todos nosotros; esta Iglesia que está más negativa que positiva, pero nosotros que creemos en esta gran Fuerza, vamos a demostrar que podemos ser mejores, como don Bosco decía, en la vida cotidiana, que muchas veces no es fácil, pero con la Fuerza de Dios se puede”.
Pentecostés es la fiesta del Espíritu Santo, y los jóvenes de la Pastoral Juvenil y Sacramental del Colegio, desde las 17:00 horas del sábado 14 de mayo, se reunieron para compartir y recibir los dones del Espíritu Santo. Primero vino el don de Sabiduría, representada en la sal que da sabor, que alienta en los momentos desabridos. El don de Entendimiento, representado con un cirio encendido, luz de Cristo, que invita a contemplar los signos de los tiempos, las nuevas realidades de la sociedad y el mundo. El don de Consejo, representado en una joven con los ojos tapados. Hoy son muchos los jóvenes y adultos que necesitan ser aconsejados, escuchados y acogidos. El don de Fortaleza, representado con la cruz, la cruz que llevan muchas personas y que encuentran en ella la fortaleza para levantarse ante el dolor y el sufrimiento. El don de Ciencia, representado en un recipiente con agua, porque el Espíritu es fuente de agua viva, y purifica la ignorancia entregando pureza al corazón. El don de Piedad, representado en un rosario, para no olvidar la oración y la alabanza que conducen al encuentro más personal con el Señor; y el don de Temor de Dios, representado en la Biblia, invitando a los jóvenes a leer la Palabra de Dios, para conocer más a Jesús y buscar hacer su voluntad.
Finalizada la liturgia, el rector Reinaldo Castro, animó a los jóvenes a vivir en este espíritu de gozo. “Nos alegra mucho verlos cómo se animan entre ustedes, cómo viven su juventud, cómo se entusiasman por participar, que el Espíritu Santo traiga muchas buenas nuevas para ustedes jóvenes y para sus familias. Nuestra tarea es que ustedes crezcan en la fe y se formen cada día más”.
Luego de recibir los dones, y desde el llamado del Papa Francisco a vivir la misericordia, los jóvenes se organizaron en comunidades para compartir la importancia que tienen en sus vidas, y finalizar concretando el don en un compromiso.
Esta fiesta culminó con el envío de vivir los dones recibidos en la familia, con los amigos y compañeros de curso.
Fuente: Comunicaciones Salesianos Talca