Con un fuerte llamado a decir a sí a la vida, se desarrolló fiesta Salesiana en honor a María Auxiliadora.
Con una alta concurrencia de fieles e integrantes de la Familia Salesiana, conformada por los Colegios de las Hijas de María Auxiliadora: Santa Teresita, María Mazzarello y María Auxiliadora de Colín, y el Centro Educativo Salesianos Talca, CEST, además de los grupos asociados a la Congregación Salesiana, el domingo 22 de mayo se realizó una procesión por las calles del centro de Talca, con la imagen de María Auxiliadora, que culminó con la eucaristía, presidida por el padre Pedro Pablo Cuello, en el gimnasio del CEST. Con esta fiesta se convocó a decir Sí a la Vida, más aún si está por nacer, y se proclamó el Año Santo de la Misericordia.
Durante estos 128 años de presencia en Talca, la Familia Salesiana, se ha dejado guiar y sostener por la presencia materna de la Virgen, para llegar a una entrega cada vez más plena al Señor Jesús y ser testimonio de su amor entre los y las niñas, los y las jóvenes.
Así lo hizo notar el padre Pedro Pablo Cuello, director de la presencia Salesiana en Talca, quien dijo que “hoy más que nunca la Virgen debe ser la auxiliadora de este pueblo de Talca; más que nunca Ella debe ser la auxiliadora de nuestro Chile querido; más que nunca Ella debe ser la auxiliadora de transformar nuestros corazones; para hacerlo más humano y más cristiano, como lo ha pedido el Papa Francisco, que seamos misericordiosos como el Padre”.
El sacerdote agregó que necesitamos que María Auxiliadora haga este milagro de construir la paz, la paz en la patria y podamos mirarnos a los ojos con cariño y aprecio, no con odio. “El odio destruye la sociedad y destruye al hombre y a la familia, el odio va destruyendo la vida, esa vida que Dios nos ha regalado”, agregó el padre Pedro.
Por eso, el religioso invitó a los papás, a los jóvenes, y a todos los presentes a hacer una oración para que la Auxiliadora “nos de fortaleza, que nos ayude a ser una sociedad que ame la vida, la vida que está por nacer, la vida que tenemos todos y que podamos construir esta patria más humana y cristiana”.
En la preparación del altar, se presentaron junto al pan y al vino, las obras de misericordia, que durante estos meses se han realizado en los diferentes colegios. Los jóvenes presentaron carteles que decían “cuidar a la enfermo”, “consolar al que sufre”, “dar buen consejo al que no lo necesita”, “rezar por los vivos y muertos”, “perdonar al que nos ofende”, que luego sería el ícono de la misericordia.
La celebración culminó con la acción de gracias como envío por lo vivido durante este mes de María Auxiliadora, formando un Rosario con cirios encendidos, y el baile con la Virgen Peregrina, presentado por las alumnas del Colegio Santa Teresita y con el toque de la batucada del mismo colegio, indicando que la fiesta continúa y que la Virgen sigue acompañando a sus fieles.
Fuente: Comunicaciones Salesianos Talca