El jueves 5 de mayo se realizó la primera reunión de la Comisión Organizadora 15 de Agosto, instancia en la cual se planifica lo que será el encuentro que año a año reúne a las cinco Zonas Pastorales de la Diócesis de Talca, en torno a la Fiesta de la Asunción de la Virgen.
El Encuentro Diocesano se realizará en el Estadio La Granja de Curicó el próximo 15 de agosto, invitando desde ya a todas las comunidades parroquiales a ser partícipes de él, además de sacerdotes, diáconos, ministros, religiosos y religiosas, ya que aquel día también se celebra el Día de la Vida Religiosa y Consagrada.
El coordinador de la comisión y vicario de las Zonas Curicó Ciudad y Curicó Rural, padre Cristian Avendaño, expresó sentirse muy contento con todos los avances obtenidos en las dos reuniones que ya se han hecho.
“Hemos ido constituyendo ya el equipo del año pasado, más algunos integrantes nuevos como el padre Jaime Echeverría que nos va ayudando para que este año trabajemos de una manera especial todo lo que es el Año Jubilar de la Misericordia. Podría decir que hay un muy buen ánimo en todas las personas que integran el equipo y desde ya queremos hacer la invitación a las distintas Zonas Pastorales para poder participar de este encuentro”, explicó.
Signos de acogida
El vicario de las Zonas Curicó Ciudad y Curicó Rural expresó que esta celebración tiene una motivación especial, por cuanto se realiza en el Año Jubilar de la Misericordia. Él señaló que se quiere que los signos especiales de esta actividad se vivan desde el momento de la acogida, en el colegio El Pilar de Curicó.
“Ahí queremos que los signos de acogida, que los signos de las obras de caridad se hagan presentes. Queremos pensar en todos los hermanos que pasan por momentos difíciles de alguna manera ayudándolos con alimentos que van en su ayuda, y que también todo lo que vamos a ir viviendo durante este año nos vaya ayudando a reconocer nuestras debilidades y nuestras fragilidades, nuestro pecado, como nos dice el Santo Padre. Pero no para quedarnos solamente en el pecado, sino que para reconocer la gran misericordia que Dios tiene por cada uno de nosotros”, continuó.
La idea, continuó el padre Cristian Avendaño, es que esta sea la instancia en que se pueda dar gracias a Dios por todo lo que se hace pastoralmente e ir reconociendo las cosas que se hacen a nivel diocesano, a fin de ofrecerlas como signo del deseo de servirlo más a Él y a nuestros hermanos más necesitados.