En la misa de desagravio que celebró la Comunidad Educativa Salesiana de Talca, el 11 de junio, en el Santuario María Auxiliadora, el padre Pedro Pablo Cuello, director de la Presencia Salesiana en Talca, y quien presidió la eucaristía, hizo un llamado a no estigmatizar a los jóvenes.
“Que el odio no mate las buenas acciones que realizan nuestros jóvenes, ya que muchas veces nos quedamos con el panorama negativo, y creo que fueron pocos los que profanaron el Templo de la Gratitud Nacional, no fueron todos los jóvenes”, aseveró.
El padre Pedro se mostró consternado ante los hechos ocurridos el jueves en el templo de la Gratitud Nacional en Santiago. “Cuando veíamos estas imágenes de los estudiantes que bajaban la cruz y se mofaban de ella, me recordaba la muerte de Jesús en la cruz, y cómo se burlaban de Él, y ahí Jesús dijo estas palabras, ‘perdónalos porque no saben lo que hacen’, y nosotros ante estos hechos tenemos que ser misericordiosos; nosotros que somos predicadores, que somos formadores, pedirles que no coloquemos ideas negativas en el corazón de los jóvenes a los cuales estamos formando día a día”.
El religioso agregó que el sistema educativo salesiano es para construir paz, “pero una paz que no significa aceptar, sino buscar un bien común”, pero dijo que esta educación no parte del colegio, sino de la familia, de la casa, haciendo un llamado a los papás a preocuparse más de sus hijos. “Mucha gente se preguntaba el jueves dónde están los papás de esos estudiantes”.
“Hoy más que nunca necesitamos velar para que haya una verdadera justicia en la educación, para que sea noble, para que sea un trabajo de todos, no solamente de los profesores en la sala de clase; que la educación sea un compromiso de los padres, de las familias, y creo que los papás no están cumpliendo su tarea de darse más tiempo con los hijos; papás, mamás preocupémonos más de nuestros hijos, y como nosotros educadores, debemos preocuparnos más de nuestros alumnos”, manifestó el religioso.
“Hoy tenemos que luchar por una educación de calidad, pero también por una educación que lleve al diálogo, que lleve al respeto, que lleve al bien común”, puntualizó el sacerdote.
Como un gesto de acompañamiento y bendición, el padre Pedro invitó a los jóvenes a colocarse alrededor del altar, para rezar el padrenuestro y pedir por la paz, encomendando a todos los jóvenes y sus familias a construir juntos una mejor educación para Chile.
Esta celebración reunió todos los representantes de la Comunidad Educativa Pastoral Salesiana de Talca.
Fuente: Comunicaciones Salesianos Talca