La Eucaristía en la cual se bendijo este nuevo espacio de encuentro con el Señor estuvo presidida por monseñor Horacio Valenzuela Abarca.
El viernes 1 de julio, en dependencias del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Talca, se bendijo la nueva capilla que funciona en su interior en reemplazo de la que fuera destruida durante el terremoto del 2010, la cual dará cobijo a todos aquellos internos del recinto penal que deseen encontrarse con el Señor en un ambiente reflexivo y de recogimiento.
El asesor de la Pastoral Carcelaria, diácono Guido Goossens, no esconde su felicidad al ver este sueño hecho realidad finalmente.
“Creo que se puede comparar con una familia que siempre ha vivido como allegada y que al final logra la vivienda propia, entonces esa capilla para nosotros va acompañado un poco de esos sentimientos, de un tremendo sueño que se ha ido realizando, de tener un espacio donde nosotros ahora podemos expresarnos, adornar este lugar”, expresó.
Todo esto se concretó en una Eucaristía que fue presidida por el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca y que contó con la presencia de personal penitenciario, sacerdotes y capellanes de Gendarmería de la zona e integrantes de la Pastoral Social.
Colecta
Recordemos que en el mes de mayo en todas las parroquias de las Zonas Talca Ciudad y Talca Rural se hizo una colecta para recaudar fondos destinados a esta capilla, iniciativa que fue exitosa y en la cual se recaudó alrededor de 2 millones 445 mil 195 pesos. Entre quienes participan de la Pastoral Carcelaria hay mucha fe y deseos de reunirse, compenetrándose más a la Palabra de Dios viviendo una experiencia comunitaria de Iglesia.
El diácono Guido Goossens expresó que este es un espacio en el cual se siente más pertenencia, con otro tipo de ambientación en donde es posible sentirse por un momento en libertad de la mano del Señor.
“Además de que vamos juntos ahí los agentes pastorales internos y externos en busca del Señor, fortaleciendo nuestra fe de que Él está ahí realmente”, definió.
Los pasos a seguir ahora es el invitar a cada uno de los internos por módulo para que puedan compartir esta nueva casa y fomentar su fe, ellos mismos han hecho su aporte mediante la fabricación de las bancas y el altar de la capilla.
Hay mucha felicidad por parte de los miembros de la Pastoral Carcelaria, sienten que se ha fortalecido su sentido de comunidad dejando su huella y su impronta en la capilla.
El diácono Guido Goossens agradeció a las parroquias y las personas que han aportado para que este sueño se haga realidad, permitiendo además la generación de un espacio para otras comunidades externas que quieran acercarse a la cárcel, creando un ambiente fraterno.