Más de 46 jóvenes de diferentes parroquias y comunidades viajarán a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Este lunes 18 de julio a las 08:00 de la mañana, se realizará una Misa de envío para los jóvenes de la Diócesis de Talca que participarán de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), actividad que se desarrollará entre el 26 y el 31 de julio en Cracovia, Polonia.
El responsable diocesano de la Pastoral Juvenil, padre José Ignacio Fernández, explicó que la delegación diocesana que estará presente en esta jornada está compuesta por una cantidad relevante de peregrinos que darán cuenta de su fe y amor a Cristo.
“Actualmente nuestra delegación está constituida por 46 peregrinos que van a ir a Cracovia, más una delegación de la parroquia de San Rafael, del Movimiento Neocatecumenal, que también participará con un número considerable de jóvenes en este gran encuentro. Estamos realmente contentos de la oportunidad que nos da el Señor para compartir esta experiencia de fe”, señaló.
Fortalecer la experiencia de Jesús
La Eucaristía del lunes, que será presidida por el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca, se realizará en la parroquia El Sagrario, ubicada a un costado del templo catedral de Talca.
“Como es una delegación de nuestra Diócesis, vamos en nombre de la Iglesia de Talca a la Iglesia de Roma y luego al encuentro mundial de jóvenes. Es nuestro obispo el que nos enviará el día lunes a las 08:00 de la mañana desde la parroquia El Sagrario, junto a nuestra Catedral”, agregó el padre José Ignacio Fernández.
El propósito de este evento católico es "fortalecer la experiencia de Jesús en nuestras vidas y crear lazos de integración entre los jóvenes del mundo". Será una experiencia de enriquecimiento, la cual estará presidida por el Papa Francisco, siendo esta la segunda vez que encabeza estos encuentros, recordemos que el primero de ellos fue en Río de Janeiro, Brasil, el 2013.
Las Jornadas Mundiales (JMJ) nacen en 1985 cuando las Naciones Unidas declaran el año internacional de la juventud y el Papa Juan Pablo II, sumándose a esta iniciativa, propone celebrar cada ciertos años un encuentro, alternando jornadas diocesanas y mundiales.