Una concurrida Eucaristía a la chilena se celebró en la capilla del Hospital Regional del Talca (HRT) con motivo del Día del Enfermo, en la mañana del 15 de septiembre. Voluntarios, funcionarios del recinto y familiares de pacientes participaron de este encuentro con el Señor en una jornada tan especial.
La Misa estuvo presidida por el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca, quien inicialmente le dio gracias a Dios porque, poco a poco, se ha ido mejorando el alma del hospital.
“Es darle gracias a Dios porque percibo, y tal vez ustedes también lo perciben, y ojalá que cada vez se perciba más ampliamente que el hospital ha ido tomando conciencia y dando pasos para mejorar su alma, el alma del hospital. Todos sabemos que un hospital que no tiene alma puede ser un gran mausoleo sin cariño, sin acogida poco se puede alcanzar”, expresó.
Salud más democrática
El conjunto “Talca Lindo” del HRT fue el encargado del coro de la Eucaristía, en la cual también estuvo presente su director, el doctor Alfredo Donoso.
Nuestro Pastor destacó sobre todo la humanización de la salud, todo ello gracias a la labor que presta el personal del hospital, lo cual traerá muchos frutos en el futuro, sobre todo para los usuarios del HRT. Además pidió al Señor que siga mejorando la salud en nuestra Patria, sobre todo su equidad.
“Que la salud sea más democrática, que no sea tan malo enfermarse siendo pobre. Yo sé que hay esfuerzo, que hay adelanto, que hay cosas que han ido funcionando, otras no tanto, pero todavía estamos en deuda fuerte con esto”, continuó.
Tras la homilía de monseñor Horacio Valenzuela llegó el momento del ofertorio, ahí se presentó una Biblia con cintas cuyos colores representaban a cada uno de los grupos voluntarios que trabajan en el hospital, un corazón con los nombres de cada uno de los niños que se encuentran internos en la sección pediatría, artículos médicos que representaron la labor de quienes ahí trabajan, el vino y el pan.
La Eucaristía finalizó con un animado pie de cueca en las afueras de la capilla y un fraterno compartir con empanadas y un café.