Esta recorrió las principales calles de la ciudad de Curicó en el marco de las celebraciones organizadas por la iglesia La Merced en honor a su patrona.
Con gran fervor y devoción se desarrolló la procesión de la Virgen de La Merced en Curicó el 22 de septiembre. Esta partió desde avenida San Martín, continuando por las calles Peña, Prat, Yungay, Estado y Chacabuco, para dar término con la Eucaristía a las 19:30 horas en la iglesia La Merced.
Esta se enmarcó dentro de las actividades que la comunidad contempla para celebrar a su patrona, las cuales se han extendido por toda la semana y en las que han participado entusiastas gran parte de sus fieles.
La procesión comenzó a las 18:30 horas encabezada por la imagen de la Virgen de La Merced, hermosamente vestida para aquel momento. Frente a ella marchaba una banda escolar que le daba solemnidad a la procesión, en compañía de alumnos del colegio San Ramón Nonato. A medida que avanzaba la procesión la gente que transitaba por el centro de Curicó se detenía a observar curiosa, algunos le daban muestras de su devoción, otros explicaban a sus hijos de qué se trataba todo.
Mostrar a la madre
Hace tres años que esta actividad se desarrolla en Curicó y cada vez la adhesión a ella ha ido creciendo, recordemos que el día de Nuestra Señora de La Merced se celebra el 24 de septiembre.
Jorge Abarzúa, ministro de la iglesia La Merced de Curicó, explica que esta ha sido una experiencia bonita que trae a la vida el amor de Dios representado en ella.
“Esta procesión la estamos realizando hace tres años en los cuales se han hecho diferentes recorridos por la ciudad de Curicó, y hoy hemos querido tomar un desafío para mostrar a nuestra madre, la Virgen de La Merced por nuestras calles más céntricas (…) La respuesta que esperamos es dar un testimonio y un signo de pasar a las periferias, mostrando lo que realmente somos los católicos y a nuestra madre para que la vayan viendo y nos acompañen también en este caminar”, dijo.
Alegría de recibir a la Virgen
Con gran expectación la imagen de la Virgen llegó hasta la iglesia La Merced, con aplausos fue recibida mientras hacía su ingreso al templo para dar paso a una Eucaristía que fue presidida por nuestro pastor, monseñor Horacio Valenzuela.
En su homilía, el obispo de Talca hizo referencia al amor que la madre siente por sus hijos. Señaló que el recuerdo de la madre hace que los hijos sean más hijos, que los hermanos sean más hermanos, que la familia sea más familia.
“Siempre la mamá, la madre produce ese efecto sobre todo cuando es una mamá que está llena de Dios, ellas producen siempre eso. Cada hijo más hijo, cada familia más familia, cada uno con su identidad, pero en unión con los demás, es el milagro que provocan las mamás. Hoy día en el Evangelio Jesús nos regaló a la Virgen como nuestra madre”, continuó.
Posterior a sus palabras se vivió un momento muy especial, pues Claudio Salas, miembro de la comunidad de la parroquia San José de La Matriz y la iglesia La Merced recibió el acolitado y el lectorado, en espera de su ordenación como diácono en el mes de diciembre.
Cabe mencionar que en la Misa estuvieron presentes representantes de diversos colegios católicos, así como también representantes de la congregación de Las Mercedarias. Finalmente las actividades concluyeron con un ameno compartir en el patio de la Iglesia La Merced.