El viernes 7 de octubre a las 11:00 de la mañana se celebró la Eucaristía de aniversario de la Fundación Crate, siendo ésta realizada en el templo catedral de Talca y presidida por nuestro Pastor, monseñor Horacio Valenzuela Abarca.
Esta fundación fue creada hace 40 años en base a las inquietudes que, por ese entonces, tenía el obispo de Talca, monseñor Carlos González Cruchaga, respecto al proceso de la Reforma Agraria en nuestro país.
En este sentido, monseñor Horacio Valenzuela ejemplificó que hace 40 años nuestros campesinos tenían una oportunidad enorme de ser independientes y desarrollarse junto a sus familias, era una posibilidad de dignificación y de rehabilitación social. La Iglesia Madre estuvo ahí tendiendo la mano amiga, las palabras de ánimo y las herramientas necesarias para abrir nuevos surcos y sembrar allí una esperanza.
La Iglesia de Cristo
Miembros de diversos estamentos que componen la Fundación Crate se hicieron presentes en esta celebración, la cual estuvo llena de signos, recuerdos y acciones de gracias en torno a ella.
En su homilía, el obispo de Talca dio gracias al Señor por este tiempo de gracia que se inició en 1976, en el que tantas personas han entregado generosidad, esfuerzo y creatividad. Agregó que todo este impulso no se ha apagado porque se ha robustecido con el tiempo, para ejemplificar esto dijo la siguiente máxima: “El bien, como el pan, tiene que ser fresco y siempre nuevo todos los días”.
“La Iglesia, para ser la Iglesia de Cristo, necesita estar convencida de aquello que consumió el corazón de San Alberto Hurtado, esta convicción: ‘El pobre es Cristo’ y todo lo que hagamos por el pobre está colocado en el cielo. Esa convicción es la que quisiéramos pedirle al Señor, para que nos mueva en todo lo que hacemos”, dijo.
Buen Samaritano
Monseñor Horacio Valenzuela Abarca expresó que todo este trabajo se ha venido prolongando con los años, a través de profesionales y técnicos que han puesto su ingenio al servicio del bien.
El director ejecutivo de la Fundación Crate, Jorge Brito, destacó el hecho de que estos 40 años de historia hayan coincidido con el Año Jubilar de la Misericordia.
“Entonces, es una bonita síntesis de lo que ha significado el trabajo del Crate en estos 40 años, con todas las imperfecciones de los seres humanos que trabajamos en ella. Hemos querido poner cada uno su talento, su vocación para cumplir lo que el fundador quiso, que siempre tomáramos la parábola del Buen Samaritano para acompañar a las personas que estaban en diversas circunstancias de la historia”, indicó.
Finalizó señalando que han querido ser fieles testigos del compromiso de la Iglesia con los más pobres, siendo esto lo que se ha intentado mantener y fomentar en estas cuatro décadas, por eso se le dio gracias a Dios y se pidió fuerza para trabajar con las familias que más lo necesitan.