Pasadas las 14:30 horas del sábado 22 de octubre, frente a la parroquia San Agustín, comenzó a desarrollarse la procesión del Jubileo de la Familia, en la que tomaron parte mamás, papás y estudiantes de diversos colegios de la ciudad de Talca.
La romería se trasladó por la plaza de armas hasta llegar al frontis de la iglesia catedral, momento en que todos los participantes cruzaron la Puerta Santa para celebrar el Jubileo de la Familia, todo esto en el contexto del Año de la Misericordia. Una vez en el templo se celebró el sacramento del perdón.
Cerca de las 16:00 horas se dio inicio a la Eucaristía que fue presidida por el padre Benjamín Montenegro, de la congregación Familia de Nazaret y vicario parroquial de la parroquia Nuestra Señora de Fátima de Talca.
En su homilía el religioso señaló que el Señor casi siempre nos habla de la misericordia, “la misericordia de Dios es todo (…) la gran mayoría de los que estamos aquí hemos experimentado que algo que se nos presentaba como un problema, cuando lo ponemos con fe en la manos de Dios, esa carga se ha hecho liviana. Experimentamos así el amor de Dios”.
“A nadie le gusta sufrir, pero hemos aprendido como el sufrimiento es tan buen pedagogo. La oración pareciera ser la esperanza certera que abre las nubes, irrumpe en el cielo y de par en par lo abre para nuestro bien. El Señor nos escucha, esa es nuestra esperanza”, agregó el padre Benjamín.
La celebración eucarística culminó con la bendición solemne de las familias que se dieron cita en este jubileo.