Muchas expresiones de devoción y cariño a la Virgen se manifestaron el 07 de diciembre, en la procesión y Misa con ocasión de la fiesta de la Inmaculada Concepción en Talca.
La fila de personas era inmensa, todos querían estar presentes en esta celebración con la que se cerraba el Mes de María en la capital maulina. Fieles de parroquias, comunidades, distintos grupos, familias enteras y numerosos huasos en sus caballos se daban cita en esta expresión de piedad popular.
Al llegar al cerro La Virgen se celebró la Eucaristía presidida por monseñor Horacio Valenzuela Abarca, quien expresó que María como una buena madre “nos conoce en lo profundo de nuestro corazón, nos mira con los ojos de Dios y nos acoge con la misericordia del Señor, la que transmite a todos nosotros”.
“La madre de Dios tiene un lugar muy importante en nuestro corazón y eso es un regalo de Dios que tenemos que cuidar y cultivar”, mencionó el obispo de Talca.
Ya llegada la noche, cerca de las 22:00 horas, finalizó esta Eucaristía y los peregrinos retornaron a sus hogares con la alegría de haber sido convocados por la madre del Señor.
Asimismo, el jueves 08 de diciembre, en la localidad de Corinto, se celebró la fiesta de la Purísima, congregando a miles de devotos que llegaron hasta el santuario mariano de diferentes lugares del centro sur del país.
En tanto, en Curicó el término del Mes de María también se realizó el 08 de diciembre, día de la fiesta de la Inmaculada Concepción, con la procesión al cerro Condell para celebrar la Misa junto a la imagen mariana en este recocido lugar de la ciudad de Curicó.