La Vicaría de Pastoral Social en conjunto con la Vicaría para la Misión, están invitando a la comunidad diocesana a ser parte del tiempo de Adviento de un modo misionero y de la Navidad en una perspectiva profundamente solidaria.
Hoy con mayor fuerza y como fruto del Año de la Misericordia, se motiva a todas las personas a vivir juntos este tiempo, en especial acompañando a los que más sufren en distintos ámbitos de su vida.
Ya se ha distribuido en las cinco zonas pastorales de la Diócesis de Talca el Altar Familiar, que es una posibilidad de poder vivir este tiempo de Aviento en oración familiar y comunitaria. Esta es una primera propuesta para estas semanas.
El padre Luis Alarcón Escárate, Vicario de Pastoral Social, expresó que una segunda manifestación para estos días pueden ser las tradicionales canastas familiares, “teniendo en esta ocasión un énfasis por los migrantes, personas que han llegado a vivir a nuestras ciudades producto de la situación en sus países. Queremos ser acogedores con ellos tal como Jesús niño fue acogido en Egipto cuando hubo dificultad para su propia vida”.
Otra posibilidad que se proponen para Navidad es saludando a quienes trabajan en Nochebuena, ya que la buena noticia del nacimiento de Jesús se quiere comunicar a todos, para que se alegren y sea menos difícil esa noche alejados de su familia. “Saludar a quienes trabajan esa noche como los bomberos, trabajadores de bencineras, carabineros, personal de recintos hospitalarios, entre otros. Son personas que ese día les tocará estar lejos de sus familias, por eso es bueno que puedan sentir la cercanía, el apoyo y la amistad”, indicó el padre Luis Alarcón.
También se proponen visitar hogares de acogida de la infancia o bien hogares de enfermos y ancianos, llevando regalos y así dedicarles un momento de cercanía junto a la oración en Navidad.
Desde la pastoral misionera y social se reitera el llamado a organizar con tiempo estas actividades, que no solo son muy esperadas por quienes más necesitan, sino también por quienes en parroquias, colegios, movimientos tienen el deseo de servir haciendo del nacimiento del Niño Dios una buena noticia de misericordia y acogida para todos.