Una hermosa experiencia en torno a Navidad llevó a cabo el Colegio Integrado de Talca, entregando canastas con alimentos y regalos a diversas familias necesitadas de la población Carlos González, comunidad Apóstol Judas Tadeo de la parroquia Los Doce Apóstoles.
La actividad se desarrolló el martes 20 de diciembre, reuniéndose algunos apoderados y alumnos del Colegio Integrado junto a los beneficiados en la capilla de la comunidad. En este templo el padre Marlo Beltrán González, capellán del Colegio Integrado, presidió una celebración litúrgica.
María Isabel Céspedes, una de las coordinadoras de la Pastoral de Padres del establecimiento educacional, afirmó que esta acción se venía planificando desde el mes de noviembre: “Somos 41 cursos y cada curso se encarga de una familia y la comunidad nos proporciona los datos acerca de esas familias. Es una canasta navideña tipo para cada familia por igual, además se entregan regalos para los integrantes del grupo familiar”.
Después de un compartir en la capilla se salió a repartir las cajas familiares por las distintas casas. “Para nosotros es un regocijo hacer esto, estamos tremendamente entusiasmados. Todos estábamos contentos y con ganas de poder efectuar lo mejor posible esta acción solidaria. Todo el colegio se compromete en esto, no es solo el delegado respectivo, es todo el curso el que coopera. Es una alegría tremenda para nosotros”, recalcó María Isabel.
Alegría en sus rostros
La emoción de los papás se reflejaba en sus rostros, ellos esperaban su canasta “y eso a nosotros también nos contagiaba. Conversando al concluir la actividad sacamos cuentas alegres porque no hubo ninguna familia que quedara sin canasta familiar”, agregó la coordinadora de la Pastoral de Padres del Colegio Integrado.
Por su parte, Paulina Valdés, tesorera de la comunidad Apóstol Judas Tadeo, destacó el clima que se produjo y el contacto entre las familias y los apoderados del colegio.
“Los conocieron un poco y compartieron sus esperanzas. Para nosotros esto es algo súper bueno, gracias a esto la gente se siente más integrada a la comunidad, la experiencia fue muy bonita. Hubo mucha gente que lloró muchísimo porque no lo esperaban, tenían necesidades económicas serias, familias numerosas y de escasos recursos”, explicó Paulina.