En el día de la fiesta de la Sagrada Familia, 30 de diciembre, la parroquia del mismo nombre de la capital maulina fue bendecida en una multitudinaria celebración eucarística.
La Misa fue presidida por el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca, quien expresó que culminaba un lindo proceso que ha sido posible “gracias a la fe y a la generosidad de mucha gente”.
“Hoy no es un momento final sino que una culminación de una historia y camino de fe de esta querida comunidad parroquial de la Sagrada Familia. El Señor seguramente tiene anotados los nombres de todos los laicos, hombres y mujeres que aman al Señor y que han colaborado para hacerle presente en esta casa y en sus vidas”, dijo el pastor diocesano.
Mucha emoción reinó en los presentes en los momentos en que fue bendecida la nueva parroquia y, también, en la posterior consagración del altar.
Al concluir la Eucaristía, el párroco de parroquia Sagrada Familia, padre José Ignacio Fernández, dio gracias por el trabajo de toda la comunidad para lograr este esperado anhelo.
“Son incontables la sucesión de hechos que ocurrieron para hacer posible lo que ha sucedido hoy. Personas que ustedes conocen bien han contribuido para que la vida de la comunidad fuera creciendo, hasta que hoy se viera reflejada en este templo. Este templo no es más que un signo de la vida de la comunidad que quiere acoger al Señor en su vida y desde este altar sea el lugar para llevar al Señor a nuestra historia, a nuestras familias, a nuestros trabajos”, mencionó el párroco.
Esta celebración finalizó con un compartir en los jardines de la sede parroquial de Sagrada Familia.