En el templo catedral de Talca monseñor Horacio Valenzuela Abarca, presidió la Eucaristía de envío de la “Misión ¡Alégrate!”, en la tarde del viernes 13 de enero.
Desde las diferentes parroquias de nuestra Diócesis arribaron los jóvenes, quienes tomarán parte de esta hermosa vivencia en los meses de enero y febrero.
“Hay una palabra que yo espero se quede en el corazón de todos nosotros. Es la palabra alégrate. Todos sabemos lo importante que es la alegría en la vida, es algo que busca toda la gente por todas partes, en las cosas, en las fiestas, en otras personas. Y la “Misión ¡Alégrate!” recoge de alguna manera una palabra del ángel a la Virgen, le dijo alégrate el Señor está contigo. Y en el fondo le dijo dónde estaba la verdadera alegría, en el Señor se encuentra la fuente de todas las alegrías”, indicó el obispo de Talca.
En el momento del ofertorio los jóvenes llevaron hasta el altar una de las características poleras verdes de “Misión ¡Alégrate!”, la bandera de esta cruzada juvenil, junto al pan y al vino.
Durante la consagración de vivió un emotivo momento pues los jóvenes fueron invitados a rodear el altar de la iglesia catedral.
Al concluir la celebración eucarística hizo uso de la palabra Nicol Hernández, coordinadora de estas misiones, quien expresó su agradecimiento al Señor de ver a tantos jóvenes en esta Misa: “Todos vamos a estar unidos en este alégrate, vamos a estar unidos en oración desde donde estemos, confiados en que podremos realizar la voluntad del Señor”.
Asimismo, Claudio Morales, también coordinador de “Misión ¡Alégrate!”, señaló que el Señor les ha regalado un nuevo año para seguir anunciando su amor: “Este es el objetivo principal de la misión, transmitir el amor de Dios a todos nuestros hermanos. Es una alegría para nuestra Iglesia diocesana ver lo que el Espíritu Santo ha ido generando en nuestra Pastoral Juvenil”.
Esta Misa culminó con el envío de los jóvenes a sus respectivos destinos en los que desarrollarán este verano la “Misión ¡Alégrate!”.