Por primera vez, los nuevos trabajadores del Liceo Politécnico San José, Colegio Monseñor Manuel Larraín, Colegio Padre Hurtado de Molina y la Universidad Católica del Maule (UCM) se reunieron con el obispo Monseñor Horacio Valenzuela de la Diócesis de Talca y Gran Canciller de la UCM, en una instancia conjunta de bienvenida con sentido cristiano, organizada por la Comisión Gestora Educacional.
“Queremos darle un relieve que corresponde a la educación católica como una posibilidad que tenemos para formar personas a la luz del evangelio. Sentimos que hoy día a la sociedad le hace falta esta luz, es una sociedad que se está volviendo muy consumista, muy violenta”, explicó Mons. Valenzuela respecto a la necesidad de ofrecer una educación con valores.
En este encuentro participaron trabajadores que están empezando a ejercer la docencia y asistentes de la educación en la universidad y colegios diocesanos, quienes pudieron conocer el rol social y el sello cristiano de sus instituciones a través de las palabras del obispo.
Fernanda Valdivia, asistente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UCM, es una de las personas que se integró recientemente a la casa de estudios y que asistió a este recibimiento. “Me pareció excelente que inviten a los demás colegios que están vinculados a la Iglesia y que le den esta acogida a la gente nueva”, expresó.
Redes de cooperación
A partir de esta alianza de entidades pertenecientes a la Diócesis de Talca, que tienen como denominador común la fe y misión católica, surgen nuevos desafíos de trabajo para conducir a un mayor desarrollo. En esa línea, Ignacio García, director del Liceo Politécnico San José comentó que “es bueno conocerse y formar redes que hoy son tan necesarias en términos de cooperación mutua”.
Asimismo propuso que “más adelante se puede pensar en que estos encuentros aborden campos de intereses mutuos, por departamentos pedagógicos, o tal vez de práctica” como ámbitos posibles en los que se puede seguir mejorando.
Fuente: Comunicaciones UCM