A las 18:30 horas del domingo 23 de noviembre se dio inicio a una procesión por las principales calles de la localidad de San Clemente, con motivo de la celebración de los 150 años de esta parroquia. La actividad fue acompañada por numerosas personas y animada por pies de cueca a lo largo del recorrido.
Cerca de las 20:00 horas la procesión llegó hasta el templo parroquial, lugar en que se celebró la Misa presidida por el obispo de Talca, mons. Horacio Valenzuela, y concelebrada por varios sacerdotes, entre ellos el padre Raúl García López, párroco de San Clemente.
En la homilía mons. Valenzuela recordó que San Clemente fue papa de la Iglesia en tiempos de una terrible persecución. “La tradición dice que fue condenado a trabajos forzados en una cantera, en una zona de la actual Rusia. En el sitio había escasez de agua y sumado al gran trabajo la sed era inmensa. Se dice que Clemente hizo una profunda oración al Señor y milagrosamente apareció una pequeña fuente de agua de la cual los trabajadores podían saciar su sed”.
“Esta es una buena imagen para destacar lo que es y ha sido la parroquia de San Clemente; ha sido como un arroyo en torno al cual se ha construido la ciudad. Esta parroquia es el lugar que como una fuente de agua el mismo Cristo a través de la Eucaristía, la misión, la caridad, el amor a los hermanos, va regando y haciendo florecer la vida. Por eso queremos gradecer al Señor por estos 150 años y queremos renovar esa identidad de un río cristalino que corre comunicando la vida de Cristo”, manifestó nuestro obispo.
Más adelante, se hizo un reconocimiento a los párrocos y sacerdotes que han servido en San Clemente: el padre Mario Molina Guaita, el padre Juan López-Gasco Romero, el padre Juan Carlos Roco Guzmán, el padre Felipe Egaña Baraona y el padre Sante Daltin. Cada uno recibió un cuadro en que salen inscritos los nombres de los párrocos que ha tenido San Clemente, en este siglo y medio de historia y servicio.
La celebración concluyó con un vino de honor en el gimnasio parroquial.
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