Con una hermosa Eucaristía y posterior procesión con el Santísimo por los alrededores de la Plaza de Armas, se celebró Corpus Christi el pasado domingo 18 de junio.
Con la llegada de fieles y muchos jóvenes, se llevó a cabo la celebración de la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Catedral de Talca, que fue presidida por el padre Sergio Cerecera Gajardo, párroco de la parroquia El Sagrario de Talca.
En la Eucaristía, el padre Sergio Cerecera dirigió unas palabras recordando el significado tan importante que tiene para todos esta celebración.
“Hoy queremos reconocer a Jesucristo sacramentado, por eso el símbolo principal en cada Eucaristía sabemos que, es el momento de la consagración y que hoy como en todas las iglesias queremos adorar al Señor. Pero lo adoramos porque lo reconocemos como Él se quedó y esa es la otra clave de este día, que nos hace pensar que merecemos la vida eterna y es lo que nos indica el evangelio de hoy”, mencionó en su homilía el padre Sergio.
Además, resaltó que el Señor es nuestra razón de ser y debemos caminar con Él hasta la vida eterna, haciendo alusión al evangelio del día también e invitando también a renovar esa fe que Dios no ha regalado.
Luego, todos los fieles guiados por el padre Sergio iniciaron la procesión por los alrededores de la plaza de armas con el Santísimo, acompañados de coros religiosos y mucho ánimo por parte de los presentes y de muchos otros que se sumaban.
Para cerrar la celebración, los feligreses se dirigieron hasta la Catedral nuevamente donde el padre Sergio Cerecera, agradeció que se hayan acercado a la casa del Señor para compartir junto a él este gran momento.