Desde el 22 de abril en la parroquia El Rosario de Curicó se lleva a cabo el proyecto “Hermano Haitiano”, el que tiene como principal propósito enseñar el idioma español a los migrantes del país caribeño
La experiencia comenzó con cinco participantes que fueron llegando a la parroquia y hoy ya son más de 20 personas que forman parte del proyecto. Wilson Cornejo, uno de los encargados, nos comentó en entrevista que esto surgió por iniciativa de los misioneros de la parroquia, quienes querían ayudar de alguna u otra forma a cubrir la necesidad que tienen estos hermanos migrantes de insertarse en una sociedad con un idioma muy distinto al de ellos.
“Partimos de la base de que hay que tener acogida con ellos, y en esa línea ellos se han sentido muy bien; el propósito del taller principalmente es enseñarles a conocer el lenguaje nuestro, el lenguaje que hablamos nosotros los chilenos y que ellos puedan entender señales que se le dan cuando acceden a un trabajo, puedan conocer además las condiciones de sus contratos y puedan tener un mejor desempeño”, nos explicó un poco Wilson Cornejo sobre el propósito de este hermoso proyecto.
De igual forma, aseguró que “ellos se han integrado muy bien, son muy participativos y ya entendieron el mensaje (…) siempre tienen el ánimo de querer asistir a estas clases”, un punto positivo para el desarrollo y la fluidez del proyecto.
La ayuda y solidaridad de muchas otras personas e instancias de la comunidad, también han contribuido enormemente a que el proyecto se haya concretado. Desde ropa adecuada para invierno, ropa de cama, utensilios para comer, mobiliarios, entre otras cosas, nos comentó Wilson Cornejo.
Otra colaboración importante ha sido de los profesores, en especial de francés, con los cuales las clases para aprender español se han facilitado. Algo que recalcó Wilson Cornejo es que estas personas de Haití han llegado a Chile porque quieren mejorar sus expectativas, no son delincuentes, son personas honestas que necesitan incorporarse a nuestro diario vivir.
El tema de la migración es una realidad que ya se instaló entre nosotros, por eso el proyecto no tiene fecha de término, enfatizó Wilson Cornejo.
Hay que decir que las clases se realizan los lunes, martes y jueves, a las 20:00 horas, en la parroquia El Rosario de Curicó.