La parroquia Corazón de María de Talca se vistió de gala el pasado sábado 24 de junio para celebrar junto a su párroco el padre Waldo Agusto Flores y una gran cantidad de fieles sus fiestas patronales.
El templo de la parroquia que se emplaza en la 2 Sur entre 3 y 4 Oriente, recibió a una gran cantidad de fieles a las 19:00 horas del sábado pasado, donde no sólo participaron en esta celebración personas pertenecientes a las comunidades cercanas, sino que también asistieron feligreses de las parroquias Santa Teresita del Niño Jesús y La Merced, por invitación de su párroco.
La Eucaristía estuvo presidida por el Obispo de Talca, Monseñor Horacio Valenzuela Abarca, agradeciendo la invitación y festejando la unión de estas parroquias para llevar a cabo tan linda celebración.
Además en su homilía, habló sobre el miedo a través de la palabra del Señor y como muchas veces dejamos que los miedos se apoderen de nosotros y nos enfermen el alma y el cuerpo. “A lo largo de nuestra vida, vivimos con miedo a morir, a que se nos acabe la alegría, a quedarnos solos, ese miedo que puede apretarnos el alma y hacernos tanto daño. Pero sabemos ¿cuál es el remedio para enfrentar esos miedos?”, exclamó nuestro pastor.
“El remedio para los miedos es la seguridad, la confianza de que hay alguien que me ama y que me puede ayudar a superar cualquier situación en la que yo me vea envuelto, incluso la muerte, y ese alguien se llama Jesucristo, el Señor; lo único que sana el miedo profundo, es saber que hay alguien que nos ama y que no falla, que nunca nos va a dejar de amar aunque nosotros le fallemos”, aseguró monseñor Valenzuela.
Al finalizar la Eucaristía, integrantes de los grupos de catequesis de la parroquia Corazón de María entregaron algunos obsequios para el párroco Waldo Agusto, el Obispo monseñor Horacio Valenzuela y diáconos presentes. De igual forma, los dueños de casa hicieron entrega de unos obsequios a las parroquias invitadas y éstas entregaron regalos a la parroquia Corazón de María, los que fueron recibidos por el padre Waldo.
Un compartir en las instalaciones de la parroquia con café y té para esperar pasara un poco la lluvia, fue el cierre para esta fiesta patronal.