En el fin de semana del 08 al 09 de julio, la Comunidad de San José de la Matriz de Curicó, junto a sus comunidades de La Merced y San Francisco, concurrió hasta la casa de ejercicios San Alberto Hurtado de Vilches, junto a su párroco el padre Rodrigo Arriagada Mora, con la finalidad de efectuar un retiro. La idea fue vivir un encuentro personal con Jesús.
El sábado 08 de Julio se profundizó el Plan Pastoral de la Comunidad, efectuando un análisis más concreto de lo que está pasando en la Comunidad, conforme al “FODA” viendo sus Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas. En esta dinámica se logró una buena mirada de la vida parroquial pues fueron interpelados por el mensaje de Jesús, que los invita a centrarse en las realidades o procesos que permitan ir alcanzando una mayor plenitud humana, espiritual y acción pastoral querida por Dios.
El día 09 de julio el tema de trabajo personal con el Señor fue tomado desde el texto bíblico de Lc 6, 36, “Sean Uds., compasivos como también su padre es compasivo”, cita bíblica que produjo en el interior de los agentes pastorales grandes diálogos referentes al perdón activo y al amor compasivo que nos tiene Dios.
En la Eucaristía el padre Rodrigo destacó: “Como no estar agradecido de Dios del amor y de la fe, porque con ellos entramos a esta mesa, en la mesa de la Eucaristía, además todos tenemos la acogida y la posibilidad de sentarnos en la mesa donde nos reúne la fe y el mismo Señor, como también el Evangelio de hoy nos invita a cada uno de nosotros a contemplar a Dios que en Jesucristo se acerca a nuestra vida personal y comunitaria y que no se manifiesta exhibiendo su fuerza, sino su humildad y paciencia”.
Al finalizar la homilía, el sacerdote invitó a la asamblea a tener un momento de silencio, para escuchar qué nos dice el Señor en el corazón, contemplando ese silencio que no existe en la ciudad y que es interrumpido por el ruido externo.
Al término del retiro se efectuó la Adoración al Santísimo donde la comunidad experimentó un Dios lleno de misericordia con nosotros y que realmente somos amados por Él. Este contacto personal con Jesús nos ayudará en el servicio de agentes pastorales que vivimos como Iglesia que escucha anuncia y sirve.
Fuente: Parroquia San José – La Matriz