En una celebración eucarística celebrada en la tarde del domingo 30 de julio, el padre Cristian Avendaño Becerra tomó posesión de estas tres parroquias de la Zona Talca Rural.
La Eucaristía fue presidida por el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca, en compañía de numerosos sacerdotes, diáconos, ministros enviados, fieles de Pencahue y también agentes pastorales de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Curicó, los que vinieron a acompañar a quien fue su párroco durante los últimos años.
En la ocasión nuestro pastor expresó que este día de alegría venía a equilibrar en cierta forma la pena por la temprana muerte del padre Juan Carlos Arancibia, hace poco más de tres meses: “En esa ocasión quedamos bien admirados del cariño de esta comunidad por su sacerdote”.
Nuestro tesoro es Jesucristo
Con ocasión del evangelio dominical que señala que un hombre encontraba un tesoro en el campo, vendía todo lo que tenía y lo compraba, “todos nosotros somos buscadores de un tesoro, aun sin saberlo, y el tesoro que buscamos es Jesucristo, nuestro corazón lo anhela. Jesucristo es lo único que cuando uno lo encuentra, encuentra todo; y esto es porque el Señor nos trae vida eterna”, afirmó monseñor Valenzuela.
“Este tesoro que es Cristo todos podemos encontrarlo, así podremos encontrar la razón de nuestra vida. Con razón San Pablo decía: cuando encontré a Cristo todo lo demás me parecía que no tenía valor (…) hoy celebramos la Misa para que bendiga al padre Cristian como nuevo párroco y la labor del párroco es hacer de la parroquia un lugar donde todos puedan encontrar ese tesoro que es Jesús, para que cada persona se convierta en un tesoro para los demás”, agregó nuestro obispo.
Terminada la homilía se procedió a leer el decreto de nombramiento y el padre Cristian Avendaño hizo profesión de fe. Monseñor Valenzuela le hizo entrega de la casulla, la Biblia, el cáliz, las llaves del tabernáculo y los santos óleos.
Al culminar la Misa en sus primeras palabras a la comunidad parroquial de Pencahue, el padre Cristian Avendaño saludó a todos los presentes: “El dolor que ustedes han tenido es un dolor que ha tenido toda la Iglesia diocesana, sabemos que este tiempo no ha sido fácil y sabemos también de la gran necesidad que tenemos de sacerdotes, por eso debemos seguir rezando insistentemente para que el Señor nos regale más jóvenes que quieran ser sacerdotes y religiosas”.
Luego, la comunidad parroquial de Pencahue hizo entrega de obsequios al padre Raúl García López, quien durante este tiempo cumplió el rol de administrador parroquial, y a los padres José Ignacio Fernández Saldías y Jaime Echeverría Álvarez, quienes acompañaron a los fieles en la Misa dominical.