Este domingo 05 de noviembre se realizó por segundo año consecutivo la jornada “Canto y abrazo de esperanza para nuestros hermanos encarcelados”. Actividad que buscó demostrar a los internos y a sus familiares todo el apoyo y la solidaridad en un abrazo fraterno.
La acogida en las cercanías de la cárcel de Talca se inició aproximadamente a las 18:00 horas, donde se acercó una gran cantidad de personas de las comunidades vecinas, familiares de los reclusos y grupos pastorales pertenecientes a la diócesis. Desde allí, se procedió a realizar el gran abrazo alrededor de las instalaciones del recinto penitenciario.
Al desplegarse para iniciar el abrazo fraterno, se realizaron también oraciones y cantos como gesto de amor y misericordia. El diácono Guido Goossens, asesor de la pastoral carcelaria, dirigió una palabra de agradecimiento a todas las personas que asistieron a esta actividad, que para los hermanos privados de libertad significa mucho.
Al respecto, algunos de los internos agradecieron por medio de una grabación que se colocó en la actividad, a todas las personas que hicieron posible esta hermosa jornada.
“Quiero dar las gracias a todas la gente que hace un esfuerzo en venir a darle un abrazo a la cárcel de Talca, ya que los internos que estamos dentro de este centro penitenciario tenemos deseos de cambiar, buscar un mejor camino y ustedes nos dan fuerza a cambiar nuestro destino, aunque es un poco difícil, pero se agradece el amor que nos demuestran a través de esta linda acción, que nos hace sentir que no estamos solos y es como un gran gesto de perdón de nuestros pecados”, indicó Carlos Prieto recluso de la cárcel.
La actividad finalizó pasada las 19:00 horas, con una gran oración y abrazo fraternal entre todos los presentes, en un ambiente de mucha espiritualidad.