En su gran mayoría proyectos de promoción y de desarrollo para niños y niñas, fueron los beneficiados con los dineros reunidos en la Campaña de Cuaresma de Fraternidad, que fueron entregados en una ceremonia que tuvo lugar en la tarde del miércoles 10 de diciembre, en el Salón Mons. Carlos González del Centro de Formación Técnica San Agustín de Talca.
Cada proyecto recibió la 320 mil pesos por lo que el total a repartir fue 16 millones de pesos. Los proyectos en su gran mayoría corresponden a parroquias, pero también fueron entregados a Departamentos Diocesanos, congregaciones religiosas, pastorales y centros de educación.
El acto de entrega fue encabezado por el padre Mauricio Jacques Sánchez y por Jorge Brito Obreque, Vicario y Secretario Ejecutivo, respectivamente, de la Vicaría de Pastoral Social.
Algunos testimonios
“Nuestro proyecto va encaminado a ayudar a niños que viven en la calle, tratando que ellos comprendan lo positivo que es el ambiente familiar, sacándolos de algunos vicios en los que encuentran inmersos. Trabajaremos con niños de 7 a 14 años, iniciando el proyecto en la segunda semana de enero con colonias. En su mayoría son menores de la comunidad Cristo Salvador”.
(P. Osvaldo de La Rosa, parroquia San Luis Gonzaga, proyecto “Sonrisas para Jesús, niños creciendo en la fe”)
“La aprobación de este proyecto nos ayuda mucho porque todos los fondos son utilizados para los talleres que hacemos con los niños del sector Palquibudis, donde será Misión País. Esa zona se divide en tres sector: El Cristo, Corazón y El Centro; en todas haremos talleres durante los 10 días que duren estas misiones, del 03 al 14 de enero. Nos queremos enfocar en que los niños tengan una participación activa dentro de la comunidad cristiana que ya existe, para que así la labor pueda ser permanente durante todo el año”.
(María Nicole Hernández, Pastoral Universitaria, proyecto “Misión País”)
“El proyecto apunta a trabajar con integrantes de los Amiguitos de Jesús. Si bien los niños cuentan con una sala en la cual reunirse, esto va enfocado a su mejoramiento, como el mobiliario. También va dirigido a la mantención del patio que está alrededor de la sala, porque los niños juegan constantemente en él y con esto también reforzaremos la seguridad para ellos”.
(Sergio Naranjo, parroquia San Pedro de Rauco, proyecto “Para nuestros niños: fe, acogida, alegría y servicio”)